Modelos Basicos
El Modelo Lineal
Este modelo se basa en el
principio de la jerarquía y en el mantenimiento de la unidad de mando. Con ello
se refuerza el principio de autoridad y la estructura se orienta
burocráticamente hacia el proceso o al desarrollo piramidal (organización alta)
de la misma, para el caso de empresas de cierto tamaño. Es una forma
aconsejable para empresas pequeñas y medianas con explotaciones simples o con
un sistema técnico poco sofisticado técnicamente, dada su eficacia en la
supervisión de las tareas y el control de los resultados, aparte de ser una
estructura de bajo coste de funcionamiento
El Modelo Funcional
El objetivo es incrementar la
productividad de la empresa gracias a la especialización, por lo que a los
puestos jerárquicos se les despoja de cierta autoridad y responsabilidad en
favor de dichos especialistas. Por lo tanto, la estructura se aplana o se
desarrolla en su base operativa.
Esta estructura fue propuesta por
Taylor y se caracteriza por eliminar el principio de la unidad de mando, ya que
el trabajador dependerá en la realización de sus tareas de cada uno de los
especialistas en cada fase productiva o función empresarial.
El Modelo Adhocratico
Este modelo es difícil de
representar con un organigrama específico. Se basa en la aplicación de los
principios del equilibrio interno, siendo además importante su gestión
orientada a los objetivos y el énfasis en el trabajo en equipo, gracias a la
motivación, participación y comunicación entre sus miembros.
Este tipo de organización es la
consecuencia de unas actitudes positivas para el trabajo en grupo y unas
aptitudes profesionales destacadas y muy cualificadas, lo cual hace que sea
característica en empresas pequeñas y medianas con un sistema técnico muy
sofisticado o intensivo en tecnologías avanzadas y con procesos productivos por
pedido y flexibles. Este modelo es el usual en empresas de ingeniería o de
consultoría, o en centros de estudio de I+D, descentralizados, de empresas de
mayor dimensión.
El Modelo Lineo-Funcional
Este modelo es de naturaleza
mixta, ya que combina los principios básicos del diseño vertical y horizontal,
con el fin de aprovechar las ventajas de los dos primeros modelos: lineal y
funcional. De otra parte, también pretende evitar los inconvenientes de estas
formas organizativas.
La parte central de la estructura
se apoya en el modelo jerárquico, basado en las relaciones lineales que lo
configuran. Siendo estas las que ejecutan, supervisan y controlan los flujos de
trabajo con que se lleva a cabo la actividad de la empresa.
El mayor inconveniente de este
modelo, característico en la gran empresa de las últimas décadas, es su
excesiva burocratización y su elevada jerarquización, lo que unido a la
multiplicidad de expertos funcionales y asesores lo convierte en un esquema
lento de respuesta y caro por los elevados costes de administración.
El Modelo Divisional
Con el fin de dar mayor rapidez a
la toma de decisiones y autonomía a las actividades de las empresas de gran
tamaño, superando los inconvenientes del modelo anterior, se diseña la forma
divisional, la cual se basa en la utilización del principio de la
divisionalización, sobre el que pivotan los restantes principios de uno u otro
modo de estructurar la organización.
El problema fundamental reside en
el establecimiento de un criterio para divisionalizar la empresa o para crear
las unidades autónomas de actuación, como si fueran «cuasi-empresas». Los
criterios más utilizados son los siguientes:
- Productos o líneas de producto.
- Mercados, bien por áreas geográficas o por tipos de clientes (segmentos).
- Funciones empresariales y procesos productivos diferenciados
El Modelo Matricial
La estructura matricial establece
dos o tres fuentes de mando sobre la "base de operaciones", con el fin de
responsabilizar a los directivos de producto, proyecto, mercado o cliente de
sus objetivos y coordinar adecuadamente los distintos aspectos del flujo de
trabajo. Esto significa que, al menos, todo empleado tiene dos o tres jefes: el
gerente funcional, de carácter jerárquico, y el gerente de producto o proyecto
y, posiblemente, el gerente de mercado o cliente, según que se esté
contemplando un modelo de dos o tres dimensiones
El mayor inconveniente de esta
estructura es la confusión que se puede producir si la dirección general no
coordina y equilibra bien el peso y papel de cada una de las dimensiones
directivas. También es un modelo propenso a la existencia de luchas de poder
entre los directivos.
El Modelo Colegial
Esta es otra “estructura aparente”,
como la anterior, ya que lo único que incorpora es el concepto de comité o de
la adopción de decisiones y del trabajo basado en el grupo. Forma de actuación
que facilita los problemas de coordinación de los modelos anteriores. La
incorporación de los comités o grupos de trabajo puede ser tanto para funciones
decisorias, como informativas y de apoyo a la estructura organizativa básica.







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